La ONU advierte que el programa nuclear iraní tiene fines militares

09/Nov/2011

El Observador

La ONU advierte que el programa nuclear iraní tiene fines militares

9-11-2011 Polémica. El organismo admite por primera vez sus sospechas sobre Teherán
El contencioso nuclear con Irán corre peligro de alcanzar una nueva dimensión después de que la AIEA, la agencia nuclear de la ONU, advirtiera ayer que la República Islámica parece estar trabajando en el desarrollo de armas nucleares.
Los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) indican en un informe emitido en Viena que disponen de informaciones, creíbles y cada vez más concluyentes, de que Irán está tratando de hacerse con la capacidad para fabricar armas atómicas.
Este informe sobre Irán es uno de los más delicados de los últimos años, ya que fue emitido en medio de rumores y debates, especialmente en Israel, sobre un posible ataque militar contra las instalaciones atómicas iraníes.
Las principales acusaciones de la AIEA se basan en las informaciones que una decena de países está dando al organismo desde hace varios años y que los inspectores consideran «creíbles», no solo en su contenido sino especialmente en su conjunto y alcance.
Irán se niega desde hace años a hablar sobre estas imputaciones con el argumento de que se trata de «invenciones» y «mentiras».
En el informe enviado a los Estados miembros del organismo y al Consejo de Seguridad de la ONU se explican con una precisión y un detalle nunca visto los trabajos nucleares que Irán ha estado o está desarrollando, y que solo pueden tener fines militares.
El director general de la AIEA, Yukiya Amano, asegura que la información recibida «indica que Irán ha llevado a cabo actividades relevantes para el desarrollo de un artefacto explosivo nuclear».
Agrega que «la información también indica que antes de 2003 estas actividades se realizaban bajo un programa estructurado y que algunas podrían continuar todavía».
Es la primera vez que la ONU expresa la sospecha de que Irán esté llevando a cabo actividades de este tipo en la actualidad. Destaca además trabajos en el desarrollo de lo que califica como un «diseño propio» para un arma nuclear y la compra de información y documentación a una red clandestina de material atómico.
Los expertos de la AIEA se refieren a la red del científico paquistaní Abdul Kadir Khan, quien durante años vendió materiales y conocimientos nucleares a países como Corea del Norte o Libia. Además, los inspectores hablan de experimentos con explosivos especiales, modelos informáticos y el desarrollo de detonadores, entre otras actividades relevantes para el desarrollo de una bomba.
Uranio enriquecido
Según la AIEA, que investiga desde hace ocho años las actividades nucleares iraníes, la República Islámica ya produjo casi cinco toneladas de uranio enriquecido, más que suficiente, según los expertos internacionales, para fabricar varias bombas.
Todo depende del grado de pureza que se le dé a ese delicado material fisible, que tiene posible doble uso, civil y militar.
Por eso, el Consejo de Seguridad de la ONU exige desde hace ya casi cinco años que Irán suspenda el enriquecimiento como medida de creación de confianza, lo que Teherán rechaza alegando que tiene derecho a producir esos materiales.
El informe detalla además que los iraníes ya han producido 73,7 kilos de uranio enriquecido hasta el 20%, que pretenden usar en un reactor civil destinado para producir isótopos para la lucha contra el cáncer. Sin embargo, los expertos advierten que aumentar esa pureza acerca a Irán a la capacidad para producir uranio enriquecido por encima del 80%, necesario para tener una bomba nuclear.
EEUU, Israel y los países de la UE temen que, bajo el paraguas de un programa civil, Irán quiere hacerse con los materiales y conocimientos para fabricar armas nucleares. El gobierno iraní rechaza estos alegatos, asegurando que solo tiene intenciones pacíficas como la generación de energía eléctrica y la lucha contra el cáncer. (EFE)
Israel presiona
El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, abogó ayer para que el mundo imponga sanciones a Teherán y rebajó el ruido de tambores de guerra al subrayar que su país «aún no ha decidido embarcarse en ninguna operación» militar contra Irán. «La conclusión es que nos encontramos ante una oportunidad, al parecer la última, de (aplicar) sanciones internacionales que obliguen a Irán a parar», declaró en una entrevista a la radio pública del país a la espera de que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) presente su informe sobre el programa nuclear de Teherán. Barak se refirió a aplicar dichas sanciones sobre las «transacciones financieras», y a «detener físicamente si hace falta las importaciones y exportaciones de combustible».